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La implantación de una aplicación ERP representa un auténtico reto para las empresas. No se trata sólo de definir los procesos de negocio sino de procurar que los empleados sepan adoptar la aplicación como una herramienta de trabajo.
Sus objetivos son:
Rentabilizar la inversión realizada en la aplicación ERP
Implicar al personal en el nuevo método de trabajo
Asegurar la adecuación entre la aplicación ERP y los procesos
de negocio
Capitalizar y difundir las “buenas prácticas”
Habilitar al personal para que adquiera la capacidad de utilizar la
herramienta
Beneficios inmediatos de nuestra solución:
Optimización del periodo de adaptación de la aplicación ERP
Ahorro de tiempo en la implantación de un ERP: entre 6 y 12
meses
Mayor eficacia de uso de la aplicación ERP por parte de los
usuarios
Agilización de la fases de post implantación para la actualización
de la aplicación ERP gracias al diseño previo de los procesos de
la organización
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